November 28, 2006 06:13 AM PST
Cuando sentimos que nada nos sale bien, que todo está confuso y hasta empezamos a dudar que Dios esté con nosotros. Para esas "bronquitas" en donde nos cuesta entender que allí, en las pruebas, también nuestro Padre nos mira con amor. Y lo culpamos porque nos oculta su rostro. Pero, al final de tanto reproche al cielo, descubrimos que sólo a Dios tenemos para no tirar la toalla y continuar en el camino.